sábado, 31 de enero de 2015

Concepción Arenal, en su aniversario.


Concepción Arenal nació en El Ferrol (La Coruña) en 31 de enero de 1820 (hoy se cumplen exactamente 195 años). Fue una importante escritora, pensadora y activista española del s. XIX en España. Es pionera en el feminismo en España (la defensa de los derechos y valores de la mujer). Su biografía es una sucesión de luchas y esfuerzos por los desfavorecidos centrándose en ayudar a los presos y en defender los derechos de la mujer.

Ella decía que:

· En España, los remedios para los males que nos afligen deben pasar obligatoriamente por la EDUCACIÓN"
Veamos lo que escribía hace siglo y medio sobre este punto:
Resulta que el profesor no puede ser más que profesor, y que para serlo del modo debido necesita medios materiales que se le niegan; que la retribución que se le asigna, y a veces no se lo paga, es insuficiente, no sólo para adquirir los medios indispensables de ilustrarse, sino para su sustento material; que la consideración que merece está en armonía con el sueldo que cobra; que la alta misión del maestro se convierte en un via crucis, por donde caminan sólo los que tienen espíritu de inmolación y de sacrificio; que, como este espíritu no puede animar a todos los que tienen aptitud para la enseñanza, muchos se retraerán de ella; que la consecuencia de todo esto es rebajar el nivel intelectual del cuerpo docente; y, en fin, que la opinión pública, no preocupándose de semejante estado de cosas, prueba que no da al saber importancia, ni considera la instrucción como una necesidad.
 Hoy, en España, ¿qué remedio puede emplearse contra los males que nos afligen o nos amenazan? Ninguna dolencia social puede combatirse con un remedio solo; pero si se nos pidiera que señaláramos uno nada más, aquel que juzgásemos de mayor eficacia, responderíamos sin vacilar: LA INSTRUCCIÓN.
Si es necesario que el hombre se eduque; si para educarse es preciso instruirse; si nadie puede aprender sin que se le enseñe, el deber de cultivar la inteligencia lleva consigo el derecho a la instrucción.
Hay que hacer posible a todos el de instruirse, apartando los obstáculos materiales a los que estén imposibilitados de apartarlos por sí mismos.
Si la enseñanza es un mal, debe suprimirse absolutamente; si es un bien, darse, cueste lo que cueste, porque este bien es de un orden tan superior que ningún hombre honrado que le comprenda puede ponerle precio.

Texto publicado en 1878 en su libro: La instrucción del pueblo.

Su curiosidad y deseo de aprender fue su principal característica. Siempre sintió una enorme atracción por las lecturas sobre ciencias y filosofía. Y al acabar sus estudios "elementales" expresó su deseo de cursar estudios superiores, algo inaudito en una mujer de la época (nació en 1820) y que contó con la oposición firme para su madre, que deseaba que su educación se centrara en aprender a comportarse correctamente en sociedad, tal y como se esperaba de una señorita de la época.

"Durante los cursos de 1842-43, 1843-44 y 1844-45 Concepción Arenal asistirá vestida de hombre a algunas clases de Derecho en la Universidad. Evidentemente no cursó la carrera, ni hizo exámenes, ni alcanzó ningún título, pues en este momento histórico las aulas universitarias estaban reservadas exclusivamente para los varones, pero sin duda enriqueció y afianzó su interés por las cuestiones penales y jurídicas".

Se casó con Fernando García Carrasco, un hombre que supo entender sus aspiraciones y que siempre la trató en plano de igualdad intelectual.

Concepción Arenal siempre defendió la educación e instrucción de la mujer como fundamental: los hombres pueden aprender un oficio y la mujer no puede aspirar a otra carrera que el matrimonio, decía en aquella época.

1 comentario:

  1. Gracias por la información.
    Me gustan ver las noticias donde aparecen las cifras y las letras.
    Me parece que hay un error en el texto publicado (878) quizás falte la unidad de millar.
    Saludos y buen fin de semana.

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