viernes, 21 de marzo de 2014

El buen poema


Breve,

intenso como el viento
un buen poema ha de ser.


Cierto
como un pensamiento,
 bueno o malo puede ser
 pero en verdad será cierto.

Claro
como un manantial,
claro es fundamental
aunque también será raro.

Bello
y no digo como qué,
 bello acaso como aquello
 que lo entiende el que lo ve.

Y ante todo debe ser
 imperfecto en algún punto:
 lo perfecto no lo apunto
 ni lo puedo comprender.


(Jesús Marcial Garnde, para el Blog de la Biblioteca)

Manual de la pequeña poeta

Dedicada a Verónica, pequeña aspirante a poeta. Alumna del Servicio de Atención Educativa Domiciliaria. 


Manual de la pequeña poeta.

Codos en la mesa, 
hora de estudiar,
 tímida preguntas:
 ¿Y cómo se hará?


Profe, yo quiero,
un poema crear,
pero no me sale
¿Y cómo se hará?


Mi pequeña alumna
 por ser el día
 de los poetas
 esa receta
 yo te la digo:
 En la poesía
 tres ingredientes
 valen la pena:

El sentimiento
 que el corazón,
 más que la mente,
 será la guía
 y es la simiente
 de tu creación.


Deja que suene
 música en ella
 pon la más bella
 palabra que suene
 en tu pensamiento.

Y algunos trucos
 que hay que aprender:
no hay que hablar indio,
 ni hacerlo al revés,
no es un telegrama,
ni echar discursos
 ni es un concurso
 de filigranas...

Es ser preciso,
es no cansar,
es ser sincero,
 es divertirse
 como al cantar,
 debes sentirte
 como al rezar.
 Y convertirte
 en un lucero
 iluminando
 por el camino
 a los demás.


(Jesús Marcial Grande, para el Blog de la Biblioteca)

El nuevo cole (Cuento con Storyjumper)

Hace dos años hicimos en la biblioteca un cuento on line con ayuda de esta página.

Nuestro gozo se fue a un pozo cuando el esperado colegió no se construyó. Hoy rescatamos aquel cuento y lo publicamos de nuevo, las obras parece que avanzan. Es muy sencillo. ¡Que lo disfrutéis!




Si queréis ver un videotutorial sobre como editar cuentos con storyjumper, visitad este artículo de nuestro blog.

Juegos lectores: Anagramas III


 
Desde la biblioteca del CEIP San Juan Bautista te proponemos este divertido ejercicio de búsqueda de nombres de escritores famosos a partir de anagramas inventados con ellos. Los autores son los siguientes



 He grande luz en mi.
 Gabriel García Márquez 
 Rigurosa Filete
 Federico García Lorca
 Barrilete alfa
 Miguel Hernández
 Silvestre nuboso norte
 Miguel de Cervantes
 Ave gris dulcemente.
Miguel Delibes 
 Vencido fresco queda.
 Gianni Rodari
 Dos montes ahí
 Rafael Alberti
 Reo juvenil
 Thomas Edison
 De ilegible mus
 Francisco de Quevedo
 Quebrar regaliz mágica
 Gloria Fuertes
 Acariciar flor de goce
Narigona ridi

 Robert Louis Stevenson
Julio Verne



Otra forma de jugar (clic en el enlace)
http://www.marcial.villatic.org/bibliotecaSJB/Anagramas.htm


El anagrama es un juego del lenguaje que consiste en reordenar las letras de una palabra o frase para formar otras que produzcan un efecto sorprendente. Un anagrama clásico es el que hizo André Breton que rebautizó al pintor catalán Salvador Dalí con un anagrama en latín macarrónico que definía perfectamente la relación de Dalí con el dinero: Avida Dollars.
Los buenos anagramistas intentan buscar en estas combinaciones mensajes secretos que aporten otras perspectivas o sugieran cosas sorprendentes.

Como persona curiosa he intentado crear algunos (os aseguro que no es fácil) con nombres que nos son familiares. ¡A ver qué os sugieren!

(Por cierto, me ayudé de un sitio de internet que elabora los anagramas automáticamente al introducir tú la frase. El trabajo del artista consiste entonces en elegir y ordenar las palabras entre los cientos de posibilidades que nos ofrecen.Lo tenéis en http://freespace.virgin.net/martin.mamo/spanish.html )

No deja de ser divertido consultar qué anagramas saldrían con el nombre del cole.  Son acongojantes:
 
Colegio San Juan Bautista
 
 
Su acongojante sabia útil
Acongojante súbita ilusa
Luisa súbita, acongojante
Cota bastión sanguijuela
La bonita costa sanguijuela
Boicot Satán, sanguijuela
Sanguijuela sobaco tinta
Basta, tocino sanguijuela
Su alucinante botijo a gas
Angustiosa ablución jeta
Bajo su túnica gelatinosa
 




Más anagramas

Si te gustan los que hemos puesto de los autores, hemos creado muchos más para que te sorprendas:

Gianni rodari
narigona ridi
 
Miguel Hernández
He grande luz en m
han de gemir en luz
himen de luz negra
 
Federico garcía Lorca
acariciar flor de goce
ocre gracia florecida
roce gracia florecida
ola grafica recrecida
arco afligido acrecer
calorírfica agradecer
 
Gabriel garcía Marquez
quebrar regaliz mágica
mar larga quizá iceberg
 
Gloria Fuertes
Egosita furriel
Rigurosa Filete
Guerra filesteo
eso tia: refulgir
el guiso refrita
ser etilo figura
fuerte gorila, sí.
tia rifle grueso
fiera tigre soul
 
Rafael alberti
barrilete alfa
relatar fiable
a la fe libertar
la tarea febril

Miguel Delibes
De ilegible mus
 
Julio Verne
reo juvenil
nobel ujier
ver en julio
 
Thomas Edison
sistema hondo
dos montes ahí
 
Robert Louis Stevenson
Su ostensible ventorro
sobrevenir lento susto
silvestre nuboso norte
silvestre obtuso Nerón
 
Miguel de Cervantes
Dícese vulgarmente
se dice vulgarmente
ave gris dulcemente
dulce meseta virgen
 
Francisco de Quevedo
vencido fresco queda


lunes, 17 de marzo de 2014

El cuento del bello Narciso (versioneado por la biblioteca para los niños del cole)


 El bello Narciso 
 



Érase una vez hace muchos años, en el país de las ninfas del agua, que estos espíritus de los ríos y arroyos encarnados en gráciles doncellas vivían y jugaban felices como niñas a la orilla de un estanque. Una de ellas, Liríope, casada con el río Cefiso; tuvo un hijo muy hermoso al que llamó Narciso y que, con el tiempo, creció y se convirtió en un joven bellísimo. Era tan guapo que todas las ninfas jóvenes quedaban prendadas de él y muchas deseaban en secreto conseguir su amor. Incluso un joven llamado Ameinias sintió tal admiración por su belleza que prometió dar su vida por él, si lo necesitaba. Narciso se enteró y como su frivolidad era tan grande como su hermosura, se rió de él y poniéndole en las manos una espada le ordenó que se quitara la vida. Ameinias, tristemente, acabó con su vida delante de Narciso que no se conmovió en absoluto.

Tiempo después Narciso seguía robando el corazón de las ninfas. Había una muy tímida, llamada Eco, que le seguía a todas partes pero no podía declararle su amor porque la más poderosa de las reinas la había castigado a no poder decir nada más que las últimas palabras que escuchara de los demás. Su triste historia ha inspirado el nombre del eco de las montañas que repiten el final de nuestras voces. Esperando su oportunidad le observaba escondida en la espesura. Un día Narciso paseaba por el bosque y oyó un ruido tras los matorrales: -"¿Hay alguien aquí?" - preguntó. Y Eco le respondió: "¡Aquí!, ¡Aquí!..." Narciso se acercó un poco y le dijo: - "¿Quién eres? ¡Ven!" y Eco contestó ¡Ven! - ¡Ven!... Entonces Narciso apartó los matorrales y Eco intentó besarle. Pero Narciso hizo un gesto de desagrado y la empujó diciéndola que le dejara en paz. Eco, entristecida, se ocultó para toda la vida en una profunda cueva consumiéndose por un amor que nunca conseguiría y respondiendo entrecortada a los visitantes con el eco que se apaga.

Narciso continuó por los bosques y arroyos de las ninfas enamorando a mucha de ellas hasta que un día, el espíritu de los ríos protector de las ninfas, quiso castigar su orgullo y falta de sensibilidad. Narciso paseaba a la orilla de un lago delicioso y sintió sed y se tumbó para beber en sus aguas tranquilas y cristalinas. Entonces, en el reflejo del agua, contempló un rostro hermosísimo que le miraba desde el estanque. Quedó tan prendado de su belleza que no se atrevió a tocar la superficie del agua, ni a separarse de tal visión. Pasaron las horas y Narciso no podía sustraerse de mirar la bella figura del agua. Pasaron días, semanas, y Narciso agotado murió tendido al lado del estanque paralizado por aquella maravillosa visión. Transcurrieron los meses y al llegar febrero, en el mismo lugar que quedó su cadáver, nació una flor bellísima. Las ninfas van de vez en cuando a visitarla y al verla exclaman: ¡Qué hermoso Narciso! ¡Qué bello era!


Hermoso narciso en febrero, en mi jardín.