lunes, 27 de enero de 2014

Una adivinanza, un acertijo y un enigma.

Mis alumnos del SAED me pide de vez en cuando que les ponga algún acertijo en el blog. Asi que he buscado algunos de tres niveles: Una adivinanza, un acertijo y un enigma. Cada uno con una pequeña historia.

1. LA ADIVINANZA
Mi madre, que era muy aficionada a ellas, siempre nos proponía algunas. Tenía un repertorio enorme y, de muchas de ellas no me acuerdo, pero he aquí una muy curiosa y que os hará pensar. (Recordad que los cántaros son recipientes de barro que se usaban antiguamente para llevar líquidos).


¿De qué debo llenar un cántaro para que pese menos?



2. EL ACERTIJO
Es difícil, ya lo sé; pero podéis investigar. Me lo  propuso mi sobrino que está en ESO y hasta a mí me costó encontrar la solución. Vemos si sois capaces aunque sea con ayuda:



"Un prisionero está encerrado en una celda con dos puertas: una conduce a la salvación, la otra a la muerte.
Cada una de ellas está vigilada por un guardián, que conoce el destino de la puerta que vigila.
El prisionero sabe que uno de los guardianes siempre dice la verdad, y que el otro siempre miente.
Pero no sabe quién es el mentiroso y quién dice la verdad.
Para saber cuál es la puerta buena, sólo puede hacer una pregunta a uno sólo de los guardianes.
¿Cuál será esa pregunta?"



3. EL ENIGMA
El enigma es un acertijo difícil y lleva asociado una bella historia:

 
Según las leyendas de la mitología griega las esfinges eran demonios de destrucción y mala suerte y se representaban como figuras con rostro de mujer, cuerpo de leon y alas de ave.  Un antiguo escritor, Estacio, contaba que tenían el rostro pálido, la boca llena de veneno, ojos como brasas encendidas y las alas siempre manchadas de sangre.

Hay muchas esculpidas por el mundo: en Egipto es famosa la de Tebas, pero hay muchas otras.  

La leyenda de la esfinge de Tebas relata que en aquellos lejanos tiempos una Esfinge se instaló en uno de los montes del oeste de la ciudad asolando los campos, destruyendo los sembrados y matando a todos los que se acercaban y no sabían responder al enigma que les planteaba: 


«¿Qué ser provisto de voz es de cuatro patas, de dos y de tres?»

Tan sólo un viajero, Edipo, fue capaz de resolverlo y no morir. Cuando dio con la respuesta verdadera, la Esfinge se espantó y se arrojó montaña abajo muriendo. 

¿Eres capaz de resolver el enimga?
 



1 comentario:

  1. ¿No era "provisto de cuatro patas al amanecer, dos al mediodía y tres al atardecer"? Pues claro. La respuesta para Edipo fue Obvia. ¡El Ser Humano!

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