domingo, 3 de abril de 2011

Técnicas creativas 16: "Las matemáticas de las historias" (Rodari)


Los cuentos también sirven a los niños para desarrollar la capacidad lógica. Así, el patito feo es una historia de un elemento que está dentro de un grupo equivocado, cuando en realidad pertenece a otro grupo (exclusión-inclusión de conjuntos). El niño, por ejemplo, al responderse a la pregunta ¿quién soy yo? descubre que es hijo, nieto, hermano, amigo, peatón, ciclista, lector, escolar, futbolista..., explora todos los conjuntos de que forma parte, sus múltiples vínculos con el mundo (intersección de conjuntos). La operación fundamental que realiza es de origen lógico. Para comprender la reversibilidad de los hechos, pueden servir operaciones de los cuentos como transformar a un hombre en ratón y de nuevo en hombre.
Una historia de un hombre que para ir a la Plaza de la Catedral debe coger primero el autobús número 3 y luego el número 1 e imagina que cogiendo el número 4 se ahorra un billete, le ayuda a distinguir entre adiciones correctas y adiciones imposibles.
Las relaciones alto-bajo, grande-pequeño, delgado-gordo... también pueden trabajarse. Así, la historia de un pequeño hipopótamo y de un gran moscón que se reía de él porque era pequeño. Se pueden imaginar viajes hacia lo más pequeño o hacia lo más grande. Siempre hay un personaje más pequeño que el diminuto personaje (relatividad de conceptos). También la historia de una señora gorda más gorda que otra señora, que se desespera porque está gorda. Con poco-mucho, un señor tenía 30 coches y la gente decía ¡cuántos coches!, pero aquel señor tenían también 30 pelos y la gente decía ¡qué pocos pelos!

Me recuerdo cuando niño hablando de nuestras canicas en nuestro viejo Barrio Gimeno de Burgos:
- Yo tengo muchas.
- Yo tengo más.
- Pues yo más aún.
- Tengo mil.
- Yo cien mil.
- Y yo un millón.
- Y yo la bola infinita. (Y la discusión se acababa aquí)
Y es que el concepto de infinito como lo más inabarcable y la superación de cualquier cifra concreta ya estaba en germen en nuestras cabecitas.

Me viene a la memoria una versión del título clásico"La guerra de los animales" en el que, al final, un ejambre de abejas o mosquitos ganan la batalla a animales mucho más grandes y poderosos (sumatorio de muchos).

Para Rodari la construcción de cuentos con contenidos matemáticos  no difiere de otras que ya hemos ilustrado, aquí y allí. Si un personaje se llama «señor Alto», tiene en el nombre su destino, en su naturaleza tiene sus aventuras y sus desgracias. Representará una cierta unidad de medición, un punto de vista sobre el mundo, con sus ventajas y desventajas: lo verá todo desde más arriba que los demás, pero tendrá problemas para entrar en lugares bajitos... Se prestará a hacer de símbolo, como cualquier otro juguete, cualquier otro personaje. En el camino podrá perder sus orígenes matemáticos y adquirirá otros significados: y entonces será necesario seguirlo hasta donde llegue, sin aprisionarlo en un esquema de voluntad e intelecto.

1 comentario:

  1. Buen trabajo! Muchas gracias por desmenuzar y ponernos a mano al maestro Rodari.
    Saludos

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