domingo, 3 de abril de 2011

Técnicas creativas 12: "Confundiendo los cuentos" (Rodari)

 Es un juego divertido, pero que debe jugarse en el momento adecuado. A los niños les gusta el orden y puede ocurrir que cambiar los cuentos les irrite. Cuando los conozcan bien y no tengan nada nuevo que decirles, puede surgir la parodia. Se puede jugar de diversas maneras:
 a) Equivocando historias
- Érase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
-¡No, Roja!
-¡Ah!, si, Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: "Escucha, Caperucita Verde..."
-¡Que no, Roja!
-¡Ah!., sí, Roja. "Ve a casa de tía Diomira a llevarle esta piel de patata".
-No: "Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel".
-Bien. La niña se fue al bosque y se encontró a una jirafa.
-¡Qué lío! Se encontró al lobo, no a una jirafa
-Y el lobo le preguntó: "¿Cuántas son seis por ocho?"
-¡Qué va.! El lobo le preguntó: "¿Adónde vas?"
-Tienes razón Y Caperucita Negra respondió...
-¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!
-Si, y respondió: "Voy al mercado a comprar salsa de tomate".
-¡Qué va!: "Voy a casa de la abuelita, que está enferma, pero no recuerdo el camino".
-Exacto. Y el caballo dijo...
-¿Qué caballo? Era un lobo.

 b) Introducir un intruso fantástico. Es como un binomio fantástico en el que uno de los términos es un grupo de palabras. Ejemplos:
• Rizos de oro, papá oso, mamá osa, osito, tazas, sillas, camas, máquina de escribir. • Tres cerditos, casita de paja, de palo, de ladrillo, lobo, cafetería o coche de bomberos. Se utiliza cualquier palabra que se les ocurra y que pueda ofrecer posibilidades para que ellos cuenten la historia incorporándola al cuento original.

c) Cuentos al revés: Se trata de trastocar el tema del cuento de forma premeditada:


(José Agustín Goitisolo, 1928)

Caperucita Roja es mala y el lobo bueno...
Pulgarcito quiere escaparse de casa con sus hermanos, abandonando a los pobres padres; que tienen la astucia de hacerle un agujero en el bolsillo antes de llenárselo de arroz que después se esparce por el camino durante la fuga
(Como en la historia verdadera, pero vista a través del espejo donde la izquierda se convierte en derecha).


d) ¿Qué sucede después?
Continuar los cuentos Por ejemplo:
-Pinocho va a buscar un tesoro que habían visto cuando estaban en el interior de la ballena.
-¿Cómo continúa Cenicienta después de casarse con el príncipe?
-¿Qué hace Pulgarcito con las botas de siete leguas?
-Pinocho miente adrede para obtener madera con su nariz.


e) Ensalada de cuentos.
Se mezclan elementos de distintos cuentos, Ejemplos:
-Caperucita se encuentra con Pulgarcito.
-El Gato con Botas ayuda con su peculiar manera a Hansel y Gretel.
-Unos niños que van por el campo se encuentran casas diferentes: la de los tres cerditos, la casita de chocolate, la de los tres ositos del cuento de Ricitos de oro, la de la abuela de Caperucita, la de los enanitos, el castillo de la Bella Durmiente.


f) Plagiar cuentos.
Se trata de copiar la estructura de los cuentos, pero inventando otros personajes, relaciones y situaciones entre ellos dejando vagar la imaginación.
Se me ocurre que un ejemplo curioso es la película I.A. (Inteligencia Artificial). La idea es la misma que Pinocho llevada al futuro. L
o cierto es que I.A. es Pinocho, el célebre cuento de Collodi, maravillosamente ambientado miles y miles de años después.
La historia es conocida por todos. Para mitigar su soledad, el viejo Gepetto recibe un leño mágico con el que construye un muñeco parlante. Un madero con destrezas elementales que lo acompañe en la vida. Pero Pinocho resulta desobediente y mentiroso, complicando la vida del viejo Gepetto que se la pasa regañándolo.
También el profesor Hobby, a su manera, está solo. Pero él no es carpintero sino ingeniero electrónico y entonces su invento será un chip parlante, un niño robot Mecha destinado a sustraer de la tristeza a un matrimonio que ha perdido a un hijo. Es así que, en una transparente analogía, David deviene el Pinocho del film.
Pero el hermanito de David despierta súbitamente del coma irreversible en el que estaba sumido. Y el film deja entrever que los celos ante la aparición de David no son ajenos a su reacción. La reacción especular de un niño frente a la imagen del semejante puede adquirir una virulencia no siempre comprensible para los padres.
Desbordados por la situación, como Gepetto frente a su travieso muñeco, los padres de David deciden deshacerse del robot. En la ficción de Kubrick-Spielberg, el grillo –la conciencia moral de Pinocho- será Toddy, el superjuguete que acompaña a David a lo largo de sus desventuras.
Hasta que, como se sabe, en la historia de Collodi ocurre algo maravillosamente inesperado. Pinocho se entera que a Gepetto se lo ha tragado una ballena. Y entonces se lanza a la empresa de rescatar a su padre. Lo busca incansablemente hasta que lo encuentra en el vientre mismo del animal. Gepetto se emociona, pero ha pasado dos años sobreviviendo en las entrañas de la ballena, dos años que parecieron dos siglos. Tan larga fue su espera que ya ha perdido toda esperanza de supervivencia. Pero cuando a su padre ya lo abandonaron las fuerzas, cuando está resignado a esperar el fin para ambos, es Pinocho quién decide buscar la salida.
Conduce a Geppetto a través del interior de la ballena hasta lograr escapar de sus fauces y arrojarse a la incertidumbre de las aguas. Y nada desaforadamente con su padre a cuestas a través del mar calmo. Pero la costa no aparece en el horizonte. Y una vez más, Gepetto se desalienta. Y nuevamente Pinocho inventa una playa inexistente para animarlo. Como lo hace Guido con su hijo Giosué en “La vida es bella”, Pinocho creará una ficción para sustraer a su padre del horror. Y así lo salvará de la muerte. Pinocho no acude a la cita por obligación. Lo hace para salvar al padre, más allá de los mandatos que éste le ha impuesto. Por eso ilustra ese momento maravilloso en que un niño deja de ser hablado por sus padres para comenzar a escribir su propio guión en la vida.
Exhausto luego del salvamento, se acuesta a dormir y cuando se despierta ha dejado de ser un muñeco. Pinocho es ahora un niño.
Si Gepetto permaneció dos largos años en el vientre de la ballena, David pasará dos mil años en el fondo del mar. Y lo hará junto al mechón de cabello de su madre, amorosamente guardado en el bolsillo de su mascota Toddy, El recuerdo materno será el aliento de su espera. Dos mil años en las fauces de un habitáculo submarino, en las entrañas mismas del mar, son también para él tiempo suficiente.
David decidirá entonces salvar a su madre. Y como Pinocho, no lo hace porque es su obligación hacerlo o porque fue programado para ello. Lo hace por amor. La analogía futurista encuentra un artificio convincente, cuyo sortilegio no adelantaremos aquí.

1 comentario:

  1. jajajajjaja el de caperucita muy charro y es roja¡¡¡¡no negra verde.....

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