miércoles, 27 de abril de 2011

Ana María Matute: de niña infeliz a viejecita feliz.

Ana María Matute recibirá hoy, miércoles 27 de abril, el Premio Cervantes 2010. Esta autora ha construido un universo de seres vivos, de seres sin pedestal, al que tanto ella como sus obras también pertenecen. Quizás porque, según ella misma confiesa, nunca fue una niña feliz, una gran parte de los protagonistas de sus novelas y cuentos son niños y adolescentes desamparados, solitarios o extraviados que buscan una manera de romper el cerco de tristezas sin fin en el que son encerrados por la sociedad de los adultos.

Perfil en blanco y negro:

La Matute es mala y perversa, parece una bruja; cuenta historias de niños que mienten, de reyes soberbios y vanos, de cobardes y perezosos que merecen castigo. La Matute es buena y deliciosa, parece un hada, una abuelita sonriente y bondadosa de cabellos blancos; los niños se reúnen alrededor de su falda y ella les habla de lugares mágicos, de sueños posibles, de premios y recompensas, del rayo de Luna que alberga en los ojos. La Matute asusta, amenaza con el augurio de una vejez gris y anodina, con el olvido invitable y el conrazón endurecido, la congoja inefable, la emoción amarga. La Matute promete la alegría constante, la belleza eterna, los juegos que no terminan y en los que nadie pierde, el bienestar perpetuo, el infinito viaje.


Una autora de 5 años:

A los cinco años, la Matute ya lo había escrito todo y aún no había escrito casi nada. En Cuentos de infancia, Ana María recupera un brevísimo texto, El duende y el niño, apertura de un cuaderno titulado Fantasías, que quizás habría de considerarse su primer libro:

Clic para ampliar

Algunos enlaces para conocerla mejor:



Algunos de sus cuentos:

PARA LEER
PARA ESCUCHAR

Jesús Marcial Grande

No hay comentarios:

Publicar un comentario