jueves, 31 de marzo de 2011

Técnicas creativas 2: El binomio fantástico (Rodari)


Explica Rodari que una palabra sóla no genera, no sugiere, no posibilita el chispazo de una buena idea. Sería un concepto monótono. Por eso reflexiona sobre que  los primeros conceptos en el niño  nacen de una oposición (contrarios). Buscar dos palabras que "se provoquen" sería la esencia de este técnica. Veamos los pasos:



1º Buscando las palabras dislocadas: Se le pide a un niño que escriba una palabra en el encerado, y mientras otro se tapa los ojos. Cuando todos han visto la palabra que ha escrito su compañero, se borra esa palabra, y el niño que se tapó los ojos sale al encerado y escribe otra al azar. Este rito preparatorio crea un clima de espera y atención.  (también puede hacerse eligiendo al azar -a ciegas- dos palabras de un libro con el dedo, por ejemplo o -como será mi caso- elaborando dos listas que luego enfrentaremos)
Hay que tener en cuenta que para que el juego surta efecto tiene que haber una cierta distancia entre las dos palabras. Así por ejemplo: Caballo-perro no es en realidad un binomio fantástico Si ocurriera esto, convendría cambiar el binomio. Las palabras tomarán significados "dislocados" de su contexto habitual.

Procedemos así:
He escrito dos columnas de 10 palabras cada una (las primeras que se me ocurrían):
1. Pez
2. Pinocho
3. Pegamento
4. Tejado
5. Boli
6. Reloj
7. Zapatos
8. Crisis
9. Viejo

10. Rosa

1. Arganda
2. Toros
3. Niño
4. Alcalde
5. Terremoto
6. Sol
7. Uña
8. Viaje
9. Botella
10. Ordenador



Luego he elegido un par al azar (por ejemplo abriendo las páginas de un libro (grupo de 1-100). Me salieron las siguientes parejas:

23 Pinocho - niño  (demasiado evidente, suena a conocido)20 Pinocho - ordenador (con posibilidades... ¿Imaginas que miente en el twiter y le crece la nariz chocando con la pantalla continuamente?)
45 Boli - alcalde (sugerente)
73 Zapatos - niño (no dislocan suficientemente...)
68 Sol Crisis  (¿Los lunes al sol?... para adultos, más bien)
97 Viaje uña ... (posibilidades...)


Un binomio que parece más sugerente: "boli - alcalde".


2ª Relacionar las palabras dislocadas:
La forma más simple es unirlas mediante preposiciones articuladas, aunque también se pueden relacionar de forma libre:

El boli del alcalde (Era un boli repipi, hacía una letra primorosa llena de emperifolladas mayúsculas, casa edicto ocupaba varias cartulinas de letras con formas florales... No había quíén las leyera... la ciudad se hacía ingobernable...)
Un boli contra el alcalde (el boli se vuelve selectivo: sólo firma las cosas honradas, se niega a los "pelotazos urbanísticos", a los chanchullos... Finalmente eligen alcalde al boli)
Un boli para el alcalde (El alcalde nunca firmaba nada, "no se mojaba", nunca le pillaban... Decidieron comprarle un boli...)
Un boli sobre el alcalde (Un bolígrafo en el papel de Pepito Grillo, de conciencia del alcalde; que siempre está sobre su calva y escribe las verdades sobre su cocorota...)
El boli tras el alcalde (El boli sería un notario que anotaba todo lo que hacía. No existían secretos: todo lo anotaba, no tenía intimidad...)
Un alcalde sobre el boli (como la foto de esta entrada, el boli se comporta como un caballo. Se encabrita. Deja huellas -líneas- como frases en el suelo...)

Y ya está. El resto de la historia ya es oficio de escritor. Para los niños es más que suficiente para empezar. Según Rodari esta técnica es muy de su agrado y pueden dominarla con facilidad, además de resultarles muy divertida.

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