domingo, 13 de febrero de 2011

Historia de una lenteja (1)


Una buena amiga mía, con la que compartí colegio hace algunos años, escribió (basándose en sus experiencias con los críos de EI y en la suya propia) una divertida historia sorbre las creencias de los niños ante la venida al mundo de un nuevo ser. No he podido evitar la tentación de pedirla permiso para publicarla. Aquí la tenéis, capítulo a capítulo. 
¡No os la perdáis! Lo que siente una mamá es apasionante y lo que piensa la cabecita de un niño sorprendente.

"Me parece una gran idea el poder compartir con el resto de cibernautas una experiencia tan bonita y tan especial en nuestra vida, como es la llegada de nuestro hijo.
La verdad es que cuando he pensado en contar la historia de nuestro bebé, no he sabido por donde empezar. Y es que, para que entendáis lo que se siente, y desde cuando empezamos realmente a vivir esta apasionante y nueva experiencia, debo remontarme unos meses atrás, concretamente, en el embarazo… Sí, ya sé que se trata de contar mi experiencia y no mis memorias por fascículos, y no pretendo aburriros con historias sacadas de las novelitas rosas para que saquéis el pañuelito moquero, ni tampoco que llaméis a los "lunis" para iros a la cama del aburrimiento. Es sólo compartir unos sentimientos que comenzaron, como os decía, en el embarazo, y que escribí en su momento y envié a mis amistades. Estos pequeños capítulos tuvieron tanto éxito que los guardé y, ahora, al ofrecerme la posibilidad de compartirlos, he pensado que a todas las que sois mamás, y a las que pronto lo serán, os podría gustar y que seguro que os sentiríais identificadas. A estos capítulos los titulé: "La historia de una lenteja". Allá van. ¡Espero que os gusten!"
Miriam Castro González
(CEIP Antonio de Nebrija. Alcalá de Henares) 


Capítulo I
Ese individu@ que crece en mi interior da poca guerra… A decir verdad no hace ruido y yo no tengo antojos por ahora, aunque no estarían mal unas fresas con nata en Noviembre, con las Nuevas Tecnologías cosas más raras se habrán visto.
Hoy he ido a la "gine" de nuevo y hemos visto el crecimiento de lo que podemos denominar como "lenteja". ¡El cambio ha sido increíble! No sólo el recipiente en que se alojaba ha aumentado de tamaño, es que ahora la lenteja es... ¡UNA HABICHUELA DE UN CM! (estoy de 7-8 semanas). Mi marido seguía pegado literalmente a la pantalla. Yo pregunté si habían empezado a crecer brazos y piernas, y la doctora me miró y dijo: "muy deprisa vas tú ¿no? Es un embrión y aún no se distinguen". Pero, a mí me horrorizaba escuchar la palabra: "deforme".
Ahora que... ¡el descubrimiento del corazón es una pasada! ¡SE VEÍA CÓMO LATÍA EN LA PANTALLA!: había un parpadeo justo en el centro del embrión (no-deforme ¿eh?). El caso es que se nos caía la baba como dos bobos. Cuando terminó, me dijo, como en los dibujos: "Esto no es todo amigos, el próximo día habrá más...". Y aquí termina el culebrón de hoy: "la lenteja que quiso ser habichuela y algo más...". Un título sugerente para una historia increíble contada a espectadores como vosotros. ¡Gracias por vuestro apoyo!

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