domingo, 13 de febrero de 2011

Historia de una lenteja (4)

Y comienzo este nuevo capítulo molida a patadas, porque a mi querido Rubén no le gusta nada la informática (o al menos eso parece…), porque cada vez que me siento al ordenador me deja bien claro que tiene ganas de marcha y que eso de estar sentado y oyendo teclitas no le "mola".
Ahora, si se me ocurre hacer una visita a la cocina y de paso llenar la despensa barriguera con algún piscolabis, ¡se relaja y no da ruido, oye! Y es que luego me dice la doctora: "no se come por dos, señora", y yo le contesto : "eso se lo explica usted al niño".
Y es que el dicho está equivocado, no traen "un pan debajo del brazo", ¡lo que traen es una lima!
Y delicaditos que son, los niños, ya dentro de la barriga. No penséis que ahora no son precoces, que ya tienen sus preferencias. Con 6 mesecitos, al mío le encanta escuchar en la radio "kiss fm"; "los 40" le sacan de quicio; sobre todo si lo único que suena es Operación Triunfo, que yo no tengo nada en contra del programa, pero es que aburre oír la mismas canciones una y otra vez… y eso los niños lo saben, que no son tontos y saben distinguir.

En lo referente a la comunicación a través de la barriga de la madre, hay muchas cosas que aún desconocemos. Por ejemplo, es todo un misterio la forma que tienen de entender el ritmo y de comunicarse con la madre: si le doy un toquecito en el lado izquierdo, allá patada que arrea en ese costado, pero es que si me cambio al centro busca corresponder al golpe, no tanto cuando lo hago en el derecho.
Está claro que los niños están totalmente en contra de la guerra. Al menos los del cole me lo dejaron claro el otro día; empezaron a gritar de repente y sin sacar el tema: "No a la Guerra, Queremos Paz…". Ellos tienen claras sus ideas y siempre razonan todo con una lógica aplastante, de ahí que busquen soluciones ingeniosas y creativas a los problemas, al contrario que los adultos que no vemos casi nunca más allá de nuestras narices. Precisamente porque tenemos razonamientos muy reglados y obtusos, retorcidos más bien diría yo, de ahí que se nos atrofien las neuronas y no llegue la información al "celebro", como dicen esos "locos bajitos".
Y además nos movemos casi siempre por interés, lo que hace de nuestra vida una pura hipocresía llena de contradicciones. Los niños lo ven todo con los ojos de la sinceridad y del corazón, y todas las ideas que parten de ahí tienen un final feliz: ¡Os invito a comprobarlo!.
Otro descubrimiento de la comunicación bebé y mamá es el "hipo". A lo mejor alguno/a de vosotros/as ya lo sabíais, pero ya dentro de la tripa es habitual que los bebes a través de movimientos rítmicos( a diferencia de las patadas que vienen descompensadas) sufran lo que todos conocemos como "hipo".
Y la pobre madre a padecer esos toquecitos sin parar. Entre patadas que te despiertan de madrugada y las "hipadas", a parte de los deseos irremediables de vaciar la vejiga y ese globo terráqueo de barriga que se te pone… ¡Todo un número, vamos! ¡Esto sí que es "Operación Triunfo"!
Y continuando con los razonamientos lógicos de los niños/as, el otro día me dijo una niña (de 4 años, os recuerdo que esa es la edad que tienen los míos) que yo me iba a quedar sin ombligo cuando naciera Rubén. Y, ¿por qué?, dije yo con cara de susto.
Pues está claro; el bebé necesita un ombligo, ¿no? Todos nacemos con él, y si el cordón empieza en el ombligo del niño tiene que terminar en el de la mamá, por eso cuando se rompe la bolsa se me cae el botoncito, porque se lo dejo al niño para que viva, y luego a mí me crece de nuevo como los dientes y las uñas.
Me encantó esa idea de desprenderte de algo para que otro viva, ¿es así cómo funciona el mundo?
¡Pensemos en esta idea!
Y es que, como dije en el anterior capítulo, si escucháramos más a los niños en vez de a los políticos, otro gallo cantaría.
Y aquí termino este "rollazo" que os he metido. Espero que os guste. Gracias a la redacción de Aquímamá por dejarme publicarlo. Un besazo a todos. Mi bebé nació el 30 de Mayo de 2003. Ahora tiene casi 8 mesecitos y está para comérselo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario