domingo, 1 de febrero de 2015

Nuestra biblioteca. Presentación.

En breve la biblioteca comenzará su pleno funcionamiento. Se ha realizado una presentación sobre su uso. Aquí tenemos una adaptación para internet sobre la misma. 

sábado, 31 de enero de 2015

Concepción Arenal, en su aniversario.


Concepción Arenal nació en El Ferrol (La Coruña) en 31 de enero de 1820 (hoy se cumplen exactamente 195 años). Fue una importante escritora, pensadora y activista española del s. XIX en España. Es pionera en el feminismo en España (la defensa de los derechos y valores de la mujer). Su biografía es una sucesión de luchas y esfuerzos por los desfavorecidos centrándose en ayudar a los presos y en defender los derechos de la mujer.

Ella decía que:

· En España, los remedios para los males que nos afligen deben pasar obligatoriamente por la EDUCACIÓN"
Veamos lo que escribía hace siglo y medio sobre este punto:
Resulta que el profesor no puede ser más que profesor, y que para serlo del modo debido necesita medios materiales que se le niegan; que la retribución que se le asigna, y a veces no se lo paga, es insuficiente, no sólo para adquirir los medios indispensables de ilustrarse, sino para su sustento material; que la consideración que merece está en armonía con el sueldo que cobra; que la alta misión del maestro se convierte en un via crucis, por donde caminan sólo los que tienen espíritu de inmolación y de sacrificio; que, como este espíritu no puede animar a todos los que tienen aptitud para la enseñanza, muchos se retraerán de ella; que la consecuencia de todo esto es rebajar el nivel intelectual del cuerpo docente; y, en fin, que la opinión pública, no preocupándose de semejante estado de cosas, prueba que no da al saber importancia, ni considera la instrucción como una necesidad.
 Hoy, en España, ¿qué remedio puede emplearse contra los males que nos afligen o nos amenazan? Ninguna dolencia social puede combatirse con un remedio solo; pero si se nos pidiera que señaláramos uno nada más, aquel que juzgásemos de mayor eficacia, responderíamos sin vacilar: LA INSTRUCCIÓN.
Si es necesario que el hombre se eduque; si para educarse es preciso instruirse; si nadie puede aprender sin que se le enseñe, el deber de cultivar la inteligencia lleva consigo el derecho a la instrucción.
Hay que hacer posible a todos el de instruirse, apartando los obstáculos materiales a los que estén imposibilitados de apartarlos por sí mismos.
Si la enseñanza es un mal, debe suprimirse absolutamente; si es un bien, darse, cueste lo que cueste, porque este bien es de un orden tan superior que ningún hombre honrado que le comprenda puede ponerle precio.

Texto publicado en 1878 en su libro: La instrucción del pueblo.

Su curiosidad y deseo de aprender fue su principal característica. Siempre sintió una enorme atracción por las lecturas sobre ciencias y filosofía. Y al acabar sus estudios "elementales" expresó su deseo de cursar estudios superiores, algo inaudito en una mujer de la época (nació en 1820) y que contó con la oposición firme para su madre, que deseaba que su educación se centrara en aprender a comportarse correctamente en sociedad, tal y como se esperaba de una señorita de la época.

"Durante los cursos de 1842-43, 1843-44 y 1844-45 Concepción Arenal asistirá vestida de hombre a algunas clases de Derecho en la Universidad. Evidentemente no cursó la carrera, ni hizo exámenes, ni alcanzó ningún título, pues en este momento histórico las aulas universitarias estaban reservadas exclusivamente para los varones, pero sin duda enriqueció y afianzó su interés por las cuestiones penales y jurídicas".

Se casó con Fernando García Carrasco, un hombre que supo entender sus aspiraciones y que siempre la trató en plano de igualdad intelectual.

Concepción Arenal siempre defendió la educación e instrucción de la mujer como fundamental: los hombres pueden aprender un oficio y la mujer no puede aspirar a otra carrera que el matrimonio, decía en aquella época.

viernes, 30 de enero de 2015

Poco a poco

Poco a poco, en los ratos libres, en las exclusivas... vamos poniendo a punto nuestra biblioteca.

El espacio ya está distribuido, los libros colocados y ya solo faltan por catalogar las donaciones particulares de los dos últimos años. Algunas clases han empezado a venir, aunque aún no hemos activado los préstamos. Antes de un mes esperamos que el préstamo sea posible.

El trabajo ha sido duro, pero mereció la pena.


"Cajas y sillas" (Septiembre)  Más de 100 pesadas cajas llenas de libros se amontonaban. 

"Los mueblos" (En octubre y noviembre se compraron las estanterías necearias)

"Tomando forma" (En diciembre se estaban colocando y expurgando los volúmenes)


"Definitivamente va a quedar así" (Solo nos falta poner todos los carteles)

martes, 27 de enero de 2015

Finales de colores


¿Os habéis preguntado porqué los cuentos acaban siempre con el colorín-colorado? ¿Es que no hay más colores? Dediquemos un rato a imaginar pareados de final de cuento con colorines... 


Y colorín colorado, 
este cuento se ha acabado.

Y verdín verdoso, 
este cuento es muy hermoso.

Y amarillo amarillito,
este cuento es muy bonito.

Y rosa, rosado; 
 me ha dejado emocionado.

Y negro, negrito,
este cuento lo repito.

Y rojo encarnado: 
este cuento me ha gustado.

Y naranjito naranja:
esta historia aquí se zanja.

Y marroncito marrón:
el cuento mola un montón.

Y blanco, blanquísimo
Un cuento interesantísimo.

y si el cuento acaba en gris
es el mejor del país.

miércoles, 21 de enero de 2015

Nuestro logo con "efecto tagxedo"

Os presentamos un curioso efecto conseguido con las palabras más repetidas de uno de nuestros artículos: "La biblioteca impaciente". ¿Distinguís entre tantas palabras nuestro ratón de biblioteca?

http://www.tagxedo.com/art/32efd26b67e2498d

Haz "clic" en la imagen para ver este efecto "tagxedo"

domingo, 18 de enero de 2015

Nuestra colección de cuentos (alumnos del SAED)

Los alumnos del SAED (Servicio de Atención Educativa Domiciliaria) han elaborado muchos cuentos a lo largo de estos últimos años. con el programa on line "Storyjumper" Aquí os presentamos la colección.


  • Un cuento de miedo ...

  • Un profe nuevo

  • UN DIA DE HALLOWEEN

  • LA AVENTURA DEL HUEVO DE ORO

  • YO TROTAMUNDOS

  • La historia del monstruo azul

  • EL MAL ATERRIZAJE

  • LA HADA MURIEL

  • SOLO UNA HAMBURGUESA! 
    !

  • Pictogramas


  • REYES. 
    Cocinar ¿Qué?

  • Hansel y Gretel

  • Dos Hombres en el bosque

jueves, 8 de enero de 2015

"El ladrón de juguetes". Cuento navideño de Verónica.

Verónica, una ex alumna del SAED (Servicio de Atención Educativa Domiciliaria) ha escrito este cuento navideño en la página "Storijumper". Verónica es una gran aficionada a hacer cuentos y cada año suelo realizar alguno. El de estas Navidades trata de Elfo malicioso que quiere robar los juguetes de Papá Noel a los niños.
¡Que lo disfrutéis!


jueves, 11 de diciembre de 2014

La biblioteca impaciente


Estos días paso mucho tiempo entre libros. En la biblioteca de mi cole estamos desembalando y colocando en sus nuevas estanterías los 10.000 ejemplares de la antigua. No es tarea fácil: tras montar nosotros mismos todo el mobiliario tenemos que clasificar, ordenar, colocar, expurgar, trasladar, actualizar el catálogo, seleccionar los destinados al mercadillo previsto, apartar los que donaremos al IES, bajar los destinados a la sala de profesores... un trabajo largo y minucioso. 

Sentimental como soy, describiré los sentimientos que se apoderan de mí cuando, en los ratos libres de docencia, me tengo que entregar a estas labores. Lo primero que viene a mi cabeza ante la magnitud de la tarea es el mito griego de Sísifo: me veo en un eterno acarreo y colocación de libros que, días después han de ser recolocados por falta de espacio, nuevas distribución o muebles añadidos. Gracias a Dios parece que poco a poco la pesada piedra que rueda cuesta abajo se va calzando en la cima. Después destaco el agobio que imponen los centenares de cajas, los muebles desperdigados, el espacio abarrotado. Varias reuniones y decenas de avisos han sido necesarios para que los muebles se instalen, se coloquen en su lugar y se fijen sólidamente a las paredes. Del desembalaje, tres personas apenas damos a basto para aligerarlo lo antes posible pues tenemos pensado que la biblioteca empiece a funcionar en enero. Con todo, lo más doloroso y difícil es el expurgo: pasan los libros por nuestras manos y nos cuesta desprendernos de ellos: todos tienen su valor, su posible utilidad... Pero no podemos dejar que ocupen el caro espacio de nuestra pequeña sala. Con pena los vamos apartando, pensando en la ocasión en que los catalogamos o en la veces que lo consultamos y, en un póstumo intento de redimirlo del  reciclaje, les echamos una última ojeada esperando encontrar algo que haga aflorar un recuerdo o justifique el indulto. 
El caos de las cajas amontonadas, el polvo que inunda el lugar (nunca barrido en tres meses), el olor del papel ajado, el de los libros nuevos, el de la resina de los estantes... provocan extrañas sensaciones. Rodeado de libros uno percibe con los cinco sentidos las características físicas de los ejemplares recién desembalados. 

Me gustaría hacer una prosopografía de los libros. No llegaría a la etopeya (que sería extensa), me conformaría con una descripción de sus caracteres físicos, de sus aspectos concretos; ya de por sí interesantes porque los libros estimulan los cinco sentidos: 

Hay libros especialmente accesibles al tacto: de cubiertas rugosas o suaves, enteladas, brillantes, lisas o rebordeadas, troqueladas, duras, acolchadas...  Los hay grandes y pequeños, incluso llegan a ser minilibros. Los hay con lazos, con anillas, gusanillo, en carpeta... Algunos son desplegables, casi arquitectónicos, con ingeniosa ingeniería de plegado y compleja papiroflexia; incluyen en sus páginas de papel refinados operadores tecnológicos. Los tomamos en las manos y notamos su peso, sentimos en los dedos el tacto de la tela, del cuero o su arrugado pergamino, la leve aspereza o suavidad de sus hojas, la elástica ballesta de las hojas que se elevan desde el centro como aves en vuelo. 

Tenemos incluso algunos libros de olor; no sólo el del pergamino o la celulosa, sino también del sudor, de la tinta, del aroma rancio del tiempo. También se percibe en ellos claramente el olor del encolado o los perfumes con que se sorprende a los niños: fuertes fragancias de fresa, chocolate, lavanda, menta...

La vista goza del privilegio de su contemplación: los llamativos colores, las maravillosas ilustraciones de los cuentos infantiles, el brillo de las fotografías, el tono ahuesado de las páginas, la infinita gama de los fondos, las transparencias, ... incluso nos admira la imagen de un tomo bellamente encuadernado. Tenemos también libros con imágenes tridimensionales gracias a unos anaglifos incorporados.  

Tenemos también el libro que suena (y no me refiero necesariamente a los libros que llevan oculto un delgado chip dotado de mínimos altavoces). Os hablo del susurro de las hojas al pasar página, del aleteo al ojearlo, del leve crepitar de las hojas catapultadas por el pulgar... o también del sordo crujido de los lomos al abrirse. Gritan también cuando se enfadan, cuando se abandonan pesadamente sobre una mesa: entonces emiten un sonido como de puñetazo, como de ronco aviso a quien les trata con tan poco miramiento. 

Algunos invitan a comérselos, a devorar su indigesta celulosa, a probar el plomo venenoso de las tintas, a morderlo como a un sanwich de sabiduría... Al menos, ¡los comemos con los ojos!, e incluso hay quien se traga la carta que queremos ocultar, la promesa que hacemos nuestra al punto de consumirla como alimento...

Este es el atracón de los cinco sentidos que te ofrece la biblioteca. ¿Quién puede resistirse? 


Licencia Creative CommonsEsta obra de Jesús Marcial Grande Gutiérrez está bajo una 

El pirata sordo (juego poético)

Juego literario:  arrastrar pulsado el cursor sobre el texto para leer los sonidos que no escucha el pirata. 

El pirata sordo

En su barco de  piratas
iba el pirata sordo
con cien corsarios a bordo
bebiéndose matarratas.

Le daban a la botella
toda llena de aguardiente
mientras le hincaban el diente
a una amarilla paella.

Luego comían piñones
y entraban todos en tromba
y tocando la  zambomba
disparaban los  cañones. 

Iban buscando un tesoro
en medio de la  tormenta
¡a pique! ¡a pique!  comenta
gritando asustado el loro.

En cubierta emprende el vuelo
su loro de color rojo
y como vuela tan flojo
va y se estrella contra el suelo.

Colocando el catalejo
en el ojo que le falta
ve una nave que le asalta
preparando el  aparejo.

Llama a la tripulación:
!Mis valientes carniceros:
matad a los  pasajeros,
matadlos sin remisión!

En la boca su cuchillo
rebozado de pimienta
y la pistola grasienta
con el dedo en el gatillo

Luego ordena que los sables
no les cojan con pereza
que pongan más  entereza
en su furor insaciable.


Pero pierde la batalla
en medio del  océano.
Le llevan como un gusano,
como un malvado canalla.

Y le tiran por la borda
atado con una bola,
se encuentra una caracola
que también estaba sorda.

Del uno al otro confín
la aventura del pirata, 
en el fondo la remata:
allí se encuentra un delfín.

Licencia Creative CommonsEsta obra de Jesús Marcial Grande Gutiérrez está bajo una 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Una fábula escolar: "El búho Calixto, el burro Jacobo y el mulo Amador".


El búho Calixto, el burro Jacobo y el mulo Amador.

(Dedicada a mi alumno Héctor, que tiene un poco de los tres animales, 
aunque quizás se parezca más al búho)

Junto a la escuela
les dejó su abuela. 
Allí la maestra 
les pidió atención:
les puso una muestra,
les dio la lección.

- ¡Después os pregunto,
estudiad y punto!

El búho ululaba,
asno bostezaba,
y el mulo, aplicado,
todo lo estudiaba.
Cada uno decía
lo que suponía.  

El búho Calixto:
- Yo soy el más listo
soy sabelotodo, 
estudie o no estudie, 
no me importa el modo.
Lo sé a la primera
sin verlo siquiera.

El burro Jacobo: 
 - Como soy muy bobo
yo no me sé nada:
así que el estudio
siempre lo repudio. 
Como nunca aprendo 
siempre estoy durmiendo.

El mulo Amador: 
- Soy trabajador,
ni listo ni tonto;
yo siempre estudio: 
no lo aprendo pronto
pero yo trabajo:
ni paro ni atajo.

Llegó la maestra.
y les preguntó: 
Calixto aterrado, 
- No había empezado...
Jacobo dormido:
- No lo he entendido...
Amador, contento, 
- ¡Yo sí que contesto!

La profe enfadada
al burro azotaba, 
y al búho listillo
le corta el piquillo.
Al mulo aplicado:
un premio le ha dado.

Y es que en la escuela
la escusa no cuela; 
pero si trabajas 
todo son ventajas
Ni listo ni tonto: 
trabajar ¡y pronto!